Candle Cove. ¿Realidad, ficción o ambas?

Candle Cove. ¿Realidad, ficción o ambas?

Por Cecy Almanza

Cuando me invitaron a colaborar en ésta revista, mi respuesta inmediata fue “¡claro!” y ha sido increíble, tanto como lo que estoy por contarles y quiero advertirles, es totalmente real

Planeábamos el contenido para nuestra sección “Bizarro”. Existen cientos de miles de temas de interés y tuvo que ser este el que se me asignara. El editor me miró y me dijo, Cecy, vas con Candle Cove, para el lunes por fa.

Mis piernas temblaron, no lo podía creer, justo este tema a mi. Extraños escalofríos me invadieron, envueltos en aquel sonido: “Candle Cove, Candle Cove, Candle Cove… Acércate más” me susurraba aquella penumbral atmósfera en la que entré yo sola y no podía salir.

¿Qué demonios es Candle Cove? Te preguntarás. Te contaré desde mi historia. Todo comenzó en la infancia de mi papá, en la década de los 70. Él es gringo, me contó cuando era pequeña cómo en esos años eran un caos existencial Estados Unidos, guerras y miedos se adherían a las mentes de todos muy fácilmente, él tenía 9 años.

Candle Cove llegó a la luz gracias a recientes controversias ocurridas en el famoso foro 4chan, donde algunas personas intentaron indagar y recordar que demonios había ocurrido con este show.

Lanzado al aire, según nuestro recuerdo, por primera vez en el año de 1971, Candle Cove era un simple show de televisión infantil que emitía por una cadena extinta hoy en día. Su temática era simple. Una niña que vivía en la costa descubría un barco pirata que la invitaba a subir a bordo para aventurarse en el mundo pirata. Así es, el barco hablaba.

La niña caía en la trampa ya que los piratas tenían otras intenciones y deseaban deshacerse de ella. “Sr. Bigotes” era uno de esos piratas malvados, pero el peor de todos, el Capitán, llevaba el nombre de “Arrancapiel”. Curioso nombre para un show infantil que se emitía todas las tardes por medio de marionetas deformes y poco elaboradas, pero bastante siniestras.

El morbo se apoderaba de mi mente cada vez que miraba el show. Era algo sumamente aterrador sin embargo, lo miraba cada vez. Episodios cortos donde la niña trataba de escapar de Arrancapiel quién quería un poco más de piel de niño para seguir decorando su capa. Algo verdaderamente impresionante y cruel. Mis hijos hoy no tendrían el más mínimo permiso de mirar un show así.

Ahí comenzó la investigación de los usuarios del foro, quienes se encontraron con la no tan grata sorpresa de que no existe registro alguno de éste programa. Cientos de personas intentando ubicarlo y la internet no contiene la mínima referencia. La historia comenzó a tornarse gris y desafortunadamente para mí, no formé parte de ese grupo de investigación aunque de haberlo hecho, de poco habría ayudado.

Quienes aún tenemos padres acudimos a ellos para averiguar un poco más del show, pues quizá ellos tenían alguna respuesta.

En mi caso, mi padre fue tajante al decir que el no recuerda jamás haber paseado por la televisión y me haya encontrado mirando a estos sanguinarios y caníbales piratas.

Mi madre por otro lado, reveló un secreto. Mi primer mascota llevaba por nombre “Sr. Bigotes”, nombre que yo le di en honor a un programa que me gustaba ver, dijo ella. La tranquilidad llegó a mi vida, pues el show si existió.

Lo terrible vino a continuación con un correo que recibí de ella en el año 2012, a solo meses de su muerte:

“Hola Caramelo,

Sé que he estado alejada de ustedes por mucho tiempo y no hay nada en éste mundo que quisiera más que estar con ustedes para preparar esos waffles que te vuelven loca.

Me quedé pensando en tu pregunta con respecto al show de los piratitas que me preguntabas. Por alguna razón en mi mente también es confuso, pero recuerdo que siempre supimos que era producto de tu imaginación y que te ponías demasiado nerviosa y por ello no pudiste dormir durante más de un año. Decidimos que ya no podías verlo más pero jamás lo encontramos, pues el canal donde dijiste que lo pasaban sólo existía estática.

No sé porque desde que me preguntaste, todas las tardes a las 4pm mi cuerpo siente un escalofrío tremendo. Es de esas historias que es mejor no recordar.

Estamos en contacto Caramelo, te quiere,

Mamá”.

Quizá con esto puedan comprender mi sentir y porque me cuesta compartir ésta parte tan íntima de mi vida, y es por ello que los invito a subirse a ésta investigación y ayudarme a mi y a miles de personas más, ¿Qué demonios está ocurriendo?.

En los foros está confirmado que lo único que mirábamos, era estática y lo demás era simple producto de nuestra imaginación. ¿Qué tan posible puede ser que miles de niños pudiéramos imaginar lo mismo, al mismo tiempo y sin sentido alguno?

Hoy a mis 55 años sólo tengo clara una cosa: las pesadillas son frecuentes. Todo comienza con una voz aterradora que me dice “Acércate más”, y esos ojos rojos y grandes con pupila blanca ya me observan… Arrancapiel me va atrapar un día, estoy segura…

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